Ayuno intermitente sólo para personas inteligentes

A la mayoría de la gente le da miedo saltarse alguna comida, sobretodo el desayuno.

Como si esto fuese la razón de su existencia.

Pues te cuento,

Cuando era pequeña no me gustaba comer. Era una exquisita sin sentido.

No quería verdura, ni pescado, ni fruta…

ni siquiera chuches.

Tenía una especie de rechazo generalizado hacia cualquier tipo de comida.

Mi madre y mi abuela estaban hartitas de mí.

Siempre hacía todo lo posible por no comer, y había días que me salía con la mía.

Recuerdo que lo que más escuchaba era que si no comía, no crecería fuerte y sana, que no tendría energía, que me pondría enferma…

pues la verdad que nunca pasó nada de eso.

 

Hacía deporte a diario,

en vez de andar, iba corriendo a todas aprtes,

me pasaba el día sin parar,

era una de las más fuertes de la clase (contando a los niños),

no tenía sobrepeso,

y jamás me ponía mala.

 

Debo reconocer que mi madre nunca me llevó a un McDonald’s porque le daba asco, ni me compraba chucherías,

y si conseguía que comiese, eran cosas sanas.

Con el paso de los años, aunque empecé a comer más y más variado, no fue mejor.

Notaba como mi energía, mi estado de ánimo, incluso mi imaginación y mi creatividad, empeoraban notablemente, a pesar de que hacía aún más deporte.

 

Hace unos años descubrí el ayuno intermitente,

y recordando mi niñez, me di cuenta de que, de manera natural e inconsciente, siempre había hecho eso.

Ahora, cuando lo aplico en mi rutina,

vuelvo a sentirme como cuando tenía 10 años y era imparable.

Y todas las personas con las que trabajamos siguiendo esta estrategia comentan lo mismo:

“Nunca he tenido tanta energía como ahora.”

 

Pero bueno, esto no es para todo el mundo. No todo el mundo es tan inteligente.

 

Si eres lo suficientemente inteligente como para querer recuperar la energía que tenías cuando eras un niño,

por aquí te ayudo a hacerlo:

Ponerse en forma para sevillanos DECIDIDOS

 

PD: espero que no estés pensando que no tienes edad para esto………….

PD2: Para hacer esto, debes saber cómo, sino, el efecto será totalmente el contrario.

¡Compartir artículo!
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on telegram